Tras empatar en Son Canals y Buenos Aires, Mallorca y Baleares tuvieron que jugar un partido de desempate para adjudicarse el título. Hubo sorteo y se jugó en campo mallorquinista el 14 de julio de 1935, fue un encuentro lleno de incidentes con peleas entre público y jugadores en las gradas hasta tal punto que el árbitro abandonó el terreno de juego y se fue al palco para consultar con los directivos de la Federación los pasos a seguir, mientras sobre el campo los jugadores Alzamora del Mallorca y Arbós del Baleares se agreden y el colegiado solo expulsa al baleárico que se niega a salir. El partido se suspendió con 1-0 favorable al Mallorca. Una semana después también en Buenos Aires se repetía con victoria del Baleares 0-1.

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