De izquierda a derecha: Rafael Nadal, vicepresidente primero del Mallorca; Santiago Bernabéu, presidente del Real Madrid y Jaime Rosselló, presidente del Mallorca. En la temporada 1957/58 el objetivo del Mallorca era el ascenso a Segunda División y para ello necesitaba reforzar al equipo. Rosselló y Bernabéu habían establecido una buena amistad y el presidente blanco quería ayudar en lo posible a su homónimo bermellón. El vicepresidente Rafael Nadal viajó a menudo a Madrid para negociar con Bernabéu algún que otro fichaje. El empresario Perico Chicote fue clave también en la buena relación entre ambos clubs. El objetivo de Nadal era fichar a Joseíto, Bernabéu dio el visto bueno pero el jugador se negó. Se intentó también con Mateos sin éxito, finalmente se consiguió la cesión del delantero Isidro Brunet.

Foto cedida por Jordi Tomás

0